jueves, 24 de marzo de 2011

El tarsero, un pequeño primate

Los tarseros son primates del infraorden Tarsiiformes. Antes se clasificaba como prosimios junto a los lémures, pero ahora se consideran haplorrinos y están, por tanto, situados junto a los Simiiformes. Poseen enormes ojos, pies alargados y cuerpo pequeño. Son insectívoros, aunque a veces comen culebras y pájaros, son nocturnos y en muchas de las regiones donde habitan los consideraban demonios. Su hábitat se ha visto muy reducido y actualmente se restringe al Sudeste Asiático, Filipinas, Célebes, Borneo, y Sumatra. Están en peligro y cuando los han capturado, se han lastimado e incluso matado, víctimas del estrés.


En algunas de sus áreas de distribución se consideran animales de mal agüero e incluso un poco diabólicos.
El registro fósil, aunque escaso, es lo suficientemente abundante como para demostrar un origen muy antiguo del grupo Tarsiiformes, ya en el Eoceno. Se han encontrado formas relacionadas tanto en depósitos asiáticos como europeos y africanos, destacando en éstos últimos el género Afrotarsius, muy similar a sus actuales parientes asiáticos.

El blobfish, el pez con nariz

El blobfish es un pez de la familia Psychrolutidae que vive en las aguas de Nueva Zelanda y el este de Australia. Vive en aguas profundas, más o menos a unos 1.000 metros de profundidad.

Debido a la inaccesibilidad de su hábitat, rara vez es visto por los seres humanos. Su carne es principalmente una masa gelatinosa, con una densidad de algo menos de agua, lo que permite a los peces flotar por encima del fondo marino sin gastar energía en la natación. La relativa falta de músculo no es una desventaja, ya que principalmente se traga cualquier comestible que flota por delante de él.

lunes, 21 de marzo de 2011

el gran y estraño tiburon megalodon.

El megalodón, llamado también tiburón megadiente y tiburón blanco gigante. Fue un tiburón gigante que vivió probablemente hace entre 20 y 1,5 millones de años, aunque se han llegado a sugerir fechas de extinción más tardías.
COMPARACIÓN ENTRE DIENTES DE UN TIBURÓN CON EL TIBURÓN MEGALODÓN.
El megalodón se conoce únicamente por numerosos dientes fósiles y algunas vértebras y esqueletos parciales en el Caribe, golfo de México, Florida - en los sedimentos del río Peace, cerca de Arcadia, o la desembocadura del río Suwannee o en el río Morgan en Carolina del Sur.Los dientes son en muchos aspectos similares a los del tiburón blanco actual,pero con un tamaño de unos 17 cm de largo aproximadamente, por lo que se suele considerar la existencia de un estrecho parentesco entre ambas especies. Sin embargo, algunos investigadores opinan que las similitudes entre los dientes de ambos animales son producto de un proceso de evolución convergente.


Existe la teoría de que los megalodones adultos se alimentaban de ballenas y se extinguieron cuando los mares polares se volvieron demasiado fríos para los tiburones, permitiendo que las ballenas estuviesen a salvo de ellos durante el verano. El diente del tiburón megalodón era del tamaño de una mano y el del tiburón blanco del tamaño de un dedo.






Tamaño.

Las estimaciones más sensatas del tamaño de esta criatura oscilan entre los 12 y 20 metros. Las reconstrucciones previas con longitudes que podían llegar a los 30 metros se consideran por lo general como poco precisas.

El cerdo de mar. Uno de los 15 animales más extraños

El cerdo de mar o scotoplanes es un animal marino invertebrado, es un pepino de mar y solo mide entre 5 y 10 centímetros de largo.Los cerdos de mar viven en los fondos oceánicos profundos, específicamente en la llanura en el Atlántico, el Pacífico y el Océano Índico a profundidades de entre 550 y 6.720 metros. Actúan de modo similar a las babosas. Sus patas se alargan y es resbaladizo.


Comen partículas orgánicas de barro de aguas profundas que acaban de llegar al fondo marino, pueden ser de cadáveres de animales o de cualquier sustancia que llege, suelen ir en grupos de 300 a 600 ejemplares. Hay tres tipos de cerdos de mar:
  • Scotoplanes angelicus
  • Scotoplanes globosa
  • Scotoplanes mutabilis
 Scotoplan angelicus


 Scotoplan globosa

 Scotoplan mutabilis

La avispa de mar o medusa de caja

La avispa de mar o medusa de caja es una cubomedusa capaz de matar una persona mediante su contacto. Se la considera la criatura viva más venenosa del planeta.Habita fundamentalmente las aguas australianas.
La umbrela (cuerpo principal) es casi cuadrada, traslúcida y de color azul y verde (por lo que es muy difícil distinguirlas en el mar), de la cual salen 60 tentáculos de aproximadamente 80 cm de largo cada uno. Es casi transparente, por lo que es muy difícil su avistamiento por los bañistas.

Generalmente el roce de la víctima con sus tentaculos pasa inadvertido y no deja lesiones visibles; tras unos 20 minutos se inicia el síndrome irukanjdi: comienza un intenso dolor en todo el cuerpo, el ritmo cardíaco se triplica, la tensión sanguínea se duplica; por lo general la muerte sobreviene tras una embolia cardíaca.
Sus síntomas se presentan también en dificultad para respirar, náuseas y vómitos, hinchazón y dolor severos, latidos cardíacos lentos y muerte del tejido cutáneo. Sin embargo, algunos animales son inmunes a la toxina, como las tortugas de mar, que se alimentan de ellas sin sufrir daño alguno. En el caso de los humanos, si el veneno penetra en el sistema sanguíneo, la muerte puede llegar a producirse en menos de tres minutos. El tratamiento tópico con vinagre de las lesiones por contacto disminuye su peligrosidad.Según un estudio reciente de la revista National Geographic, las avispas de mar se vuelven más mortíferas con la edad. Las jóvenes, que cazan camarones, tienen veneno tan sólo en el 5% de sus células urticantes, mientras que las adultas lo tienen en el 50%, lo que les permite cazar presas más grandes.

El rabilargo

El rabilargo es un córvido pequeño, de 34 cm de pico a cola, que habita en la parte oriental de Asia y al oeste de la Península Ibérica.
Se caracteriza por su larga cola en relación al cuerpo y sus alas cortas. Tiene un capirote negro, la garganta blanca, el cuerpo leonado y las alas y la cola azul. Las patas son negras, al igual que el pico y vuela en grupo.
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Esta dispersión de hábitat se debe a que durante la glaciación los rabilargos emigraron hacia el sur de Eurasia: algunos hacia el Oeste y otros hacia el Este. La separación de los dos grupos de población tuvo lugar hace 1 ó 2 millones de años. Otra teoría apuntaba a que habían sido introducidos en la península en el S.XVI por marineros portugueses procedentes de Asia, pero un análisis del ADN de las poblaciones asiática y peninsular ha demostrado que son genéticamente diferentes y, por tanto, la población presente en la Península Ibérica no puede haber sido introducida recientemente. Esto, además, se refuta con el hallazgo de un fósil de rabilargo en una cueva de Gibraltar.
En España habita en bosques mediterráneos, dehesas y huertos. Las poblaciones asiáticas se han acostumbrado a la cercanía del hombre y se pueden ver en parques y jardines de las ciudades.
Actualmente está en discusión la consideración de dos especies, una asiática y otra ibérica.

El Albertosaurus un dinosaurio peculiar

Albertosaurus, es un género de dinosaurio terópodo tiranosáurido que vivió en el oeste de Norteamérica a finales del período Cretácico, hace más de 70 millones de años. Vivio en lo que hoy es la provincia canadiense de Alberta, de hay su nombre.
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Al ser un tiranosáurido, el Albertosaurus fue un depredador bípedo con una gran cabeza, mandíbulas provistas de docenas de grandes dientes y pequeñas manos de dos dedos. Pudo haber sido el mayor depredador en la cadena alimenticia de su ecosistema. Aunque sea relativamente grande para un terópodo, el Albertosaurus era mucho más pequeño que su famoso pariente Tyrannosaurus.
Han sido descubiertos fósiles de más de 20 individuos, permitiendo a los científicos un conocimiento más detallado de la anatomía del Albertosaurus que la que se tiene de otros tiranosáuridos. El hallazgo de diez individuos juntos en un sitio, señala evidencia de comportamiento en grupos y permite estudios de su biología del desarrollo, imposibles con animales menos conocidos.
El Albertosaurus era de menor tamaño que los gigantescos tiranosáuridos más conocidos como el Tarbosaurus y el Tyrannosaurus. Los adultos alcanzaban aproximadamente 9 metros de largo, mientras que algunos individuos, los de mayor edad, habrían alcanzado los 10 metros. Varias estimaciones independientes sobre su masa, obtenidas mediante diferentes métodos, sugieren que un Albertosaurus adulto habría pesado entre 1,3 y 1,7 toneladas.

El enorme cráneo del Albertosaurus, sostenido por un cuello corto, medía aproximadamente 1 metro de largo en los adultos más grandes. Poseía unas amplias aberturas denominadas fenestras temporales, que reducían el peso de la cabeza, y proporcionaban áreas para la inserción de músculos y órganos sensoriales. Sus largas mandíbulas contenían más de 60 dientes, muchos en comparación a los tiranosáuridos más grandes que poseían menos dientes. A diferencia de la mayoría de terópodos, los tiranosáuridos fueron heterodontes, es decir los dientes tomaron diferentes formas dependiendo de su posición en la boca. Los dientes premaxilares en el extremo de la mandíbula superior eran mucho más pequeños que el resto, compactos en una sección de corte.

Todos los tiranosáuridos, incluyendo al Albertosaurus, compartían una apariencia corporal similar típica para un terópodo. El Albertosaurus era bípedo y balanceaba su pesada cabeza y tronco con una larga cola. Sin embargo, los miembros delanteros de los tiranosáuridos eran extremadamente pequeños para su tamaño y tenían solamente dos dedos. Los miembros traseros eran largos y terminaban en una pie de cuatro dedos. El primero de estos dedos era muy pequeño y se ubicaba en la parte posterior y sólo los otros tres se apoyaban en el suelo, con el dedo medio más largo que los demás. Albertosaurus puede haber podido alcanzar velocidades de 40 a 48 km/h.
El primer Albertosaurio fue encontrado por Joseph Burr Tyrrell durante unas prospecciones gegológicas en 1884. El Albertosaurus fue nombrado en 1905 por Henry Fairfield Osborn, del Museo Americano de Historia Natural, en una muy breve nota al final de su descripción del Tyrannosaurus rex. El nombre hace honor a Alberta, la provincia canadiense en la cual se encontraron los primeros restos.
CRANEO PARCIAL.